
Tenemos múltiples posturas filosóficas y múltiples posturas metafísicas; y realmente muy pocas posturas realistas y prácticas. Vivimos en un mundo donde la gente cree que decretando, rezando, meditando, haciendo rituales, cadenas de oración, prendiendo velas, poniendo cristales, pidiendo likes en Facebook, alineando sus chakras, mirando el cosmos, cuidando su karma; las cosas mágicamente mejorarán.
Vivimos pensando cosas como “si hubiera hecho” “si hubiera dicho” “si hubiera cambiado” “si me hubiera casado” “si me hubiera separado” “si mi abuela tuviera ruedas sería bicicleta” pero como no las tiene, es mi abuela y con cosas así tenemos que vivir.
Contamos con una inteligencia racional que nos permite analizar las causas y las circunstancias de la vida, más allá de nuestro instinto vinculado con la Fe.
La Felicidad Organizacional está años luz del revelador “Libro de Autoayuda”, es una ventaja competitiva concreta y real que mejora las condiciones de trabajo, las relaciones interpersonales, la comunicación, la productividad y la salud en el trabajo.
Para tal fin, requerimos:
- Una decisión de alto nivel que respalde esta postura filosófica en la Empresa. El secreto del éxito de un proyecto de Felicidad Organizacional depende inicialmente del apoyo incondicional del Gerente General.
- Como los perros se parecen a sus dueños, este tipo de decisión organizacional baja por cascada al resto de la Empresa.
- Requerimos de una postura optimista por parte de los involucrados.
- Requerimos condiciones laborales decentes, procesos operativos impecables y una gestión del talento humano comprometida y justa.
- Generar trascendencia en los actos de trabajo, entendiendo que lo que hacemos es una extensión de nosotros mismos.
- Requerimos de una mejor comunicación, de personas que sepan hablar entre adultos, de personas que no caigan en la trampa de la cómoda adolescencia organizacional.
- Requerimos de Funcionarios comprometidos, hábiles, maduros, sin conflictos, con los resultados ni con la presión de la cruda realidad.
- Requerimos de Empresas que inviertan en la formación de sus colaboradores en habilidades tan importantes como lo son: la comunicación entre adultos, la actitud optimista, las capacidades para generar el cambio, que desarrollen la gimnasia del compromiso y por último que aprendan a abrazar con alegría los resultados.
- Requerimos de Empresas capaces de diseñar e implementar verdaderas propuestas de valor para sus colaboradores en el aspecto transaccional, relacional y transcendental.
- Requerimos de Equipos de Trabajo capaces de reconocer el mérito, el esfuerzo, los logros y los resultados individuales, grupales y corporativos.
- Requerimos líderes firmes, con convicción y generadores de empatía, constructores de confianza, de comunicación y de cercanía.
Por último, entendemos “a la Felicidad Organizacional” como una ardua tarea tan horizontal como vertical, tan racional como apasionadamente emocional.
- Imagen obtenida de: Dinero.com